Cuba, la escasez como forma de vida

Rosario RodriguezRosario Rodríguez, Primera Secretaria de la Embajada de Cuba en Chile, habla sobre la situación de la infancia en la isla ante la crisis humanitaria que enfrenta la isla producto del bloqueo decretado por Estados Unidos.

El pueblo cubano acumula un largo historial de sanciones económicas y políticas desde hace más de 60 años. Prácticamente desde el nacimiento de la revolución que derrocó al dictador Fulgencio Batista, su desarrollo como país se ha visto condicionado por las restricciones impuestas por los sucesivos gobiernos estadounidenses.

La Primera Secretaria de la Embajada de Cuba en Chile, Rosario Rodríguez, detalla los alcances de la actual crisis: “No hoy un solo sector de la vida social y económica de Cuba que escape a los efectos del bloqueo. La mayoría de la población cubana ha nacido y vivido bajo el asedio constante de esta criminal política, que afecta directamente su bienestar, calidad de vida y sus derechos”.

Desde las estrecheces del período especial hasta el actual colapso energético y la consiguiente crisis humanitaria, el pueblo cubano se ha enfrentado durante décadas a fuertes restricciones que han amenazado su desarrollo como país.

En este contexto de escasez, se ha priorizado atender las necesidades de los sectores más vulnerables, con la infancia como objetivo fundamental. Así, por ejemplo, se aplica con el suministro de alimentación para la primera infancia, que por ahora ha logrado garantizar las provisiones de leche en polvo para niños y niñas de 0 a 2 años; el desafío es ampliar ese rango etario al menos hasta los 6 años.

Con esta finalidad, en los meses recientes se han reactivado una serie de movimientos de solidaridad desde distintos países, especialmente de América Latina. Han llegado buques con ayuda humanitaria desde México, Brasil, Colombia y también Chile, tanto de parte de los estados como desde la sociedad civil, que ha organizado envíos de ayuda, especialmente alimentos y otros insumos básicos, y que significan un alivio para las necesidades de la isla.

Además, después de semanas de escasez extrema, a fines de marzo arribó a la isla un petrolero ruso con 740.000 barriles del preciado elemento. Es un alivio momentáneo, ya que Cuba produce sólo el 40% de los aproximadamente 100 mil barriles diarios que requiere para cubrir todas sus necesidades, pero se suma a otras medidas de mediano y largo plazo que se están implementando.

Paneles solares en CubaCon ayuda de capitales chinos y de otros países, se han comenzado a instalar paneles solares, especialmente en hospitales y otros lugares críticos, además de que se ha incrementado el uso de biogas y otras fuentes alternativas de energía.

“EEUU espera presionar sobre la ciudadanía a través de la carencia”, recuerda la representante diplomática cubana, “pero existe conciencia en el pueblo cubano. El cubano se ha crecido en el proceso revolucionario y tiene espíritu de resistencia”, asegura.

En la actualidad la inmensa mayoría de la población cubana ha nacido y vivido toda su vida bajo las condiciones impuestas por el bloqueo económico de Estados Unidos, por lo que han aprendido a desarrollar sus actividades incorporando y adaptándose a las adversidades.

Derecho a la educación condicionado
El sistema educativo ha sido uno de los aspectos que se ha visto más profundamente afectado en todos sus niveles, pues han debido lidiar con limitaciones en material de estudio como libros de texto, cuadernos, mapas, laboratorios, así como en elementos tecnológicos como computadores. Además, también se ha deteriorado la infraestructura, en especial ante la escasa capacidad para reconstruir estructuras dañadas o deterioradas por el paso del tiempo.

“Dentro de la escasez, se ha dado prioridad a la primera infancia”, asegura Rodríguez, por lo que se ha buscado cubrir las necesidades de los cursos escolares más temprano, asegurando sus uniformes y demás materiales de estudio.

Además, se ha aplicado la semipresencialidad, especialmente en la educación universitaria, tal como se ha aplicado también el teletrabajo o la reducción de la jornada laboral en los casos en que esto es posible. Un apartado especial es la situación de niños y niñas con necesidades especiales, pues materiales como máquinas Braille, sillas de rueda, prótesis auditivas y otros implementos similares son cada vez más escasos.

Pese a estas barreras, el país ha logrado mantener índices destacados en salud y educación, comparables a países desarrollados. En coordinación con UNICEF, que mantiene oficinas en la isla, realizan monitoreos permanentes del estado de la infancia en sus distintos aspectos.

Entre algunos indicadores destacables, Cuba se mantiene entre los 35 países con la tasa de mortalidad infantil más baja del mundo, y fue el primero en eliminar la transmisión materna infantil de VIH y sífilis congénita. Con todas las dificultades imaginables, se mantiene el sistema de médicos de familia que atienden a cada comunidad, lo que permite aplicar de manera eficiente los esquemas de vacunación y otras prestaciones médicas básicas.
De hecho, durante la pandemia del COVID 19 los médicos de la isla desarrollaron una vacuna propia, la que permitió inmunizar a toda la población, incluida la población infantil.

“El país no se detiene, ha continuado funcionando. Se readecúa de acuerdo a la disponibilidad de recursos”, asegura Rosario Rodríguez.

Sin embargo, las décadas de bloqueo dejan una huella palpable también a largo plazo. “Los niños cubanos actuales son hijos de padres que a su vez nacieron también ya en un bloqueo, y por tanto las consecuencias y adaptabilidad por necesidades de supervivencia los ha llevado a compartir y formar a sus hijos en sus propias experiencias de limitaciones de todo tipo, no sólo material sino también sicológica”, asegura la Secretaria de la Embajada.

“La sociedad cubana continúa buscando formas de reorganizarse, sostener la vida colectiva y enfrentar la crisis desde la solidaridad y la creatividad social”, concluye.

✍🏾 Paulina Vera P.