Defensora de la Niñez define seis urgencias para proteger los derechos de la infancia

Organizar fuerzas de tarea para abordar la salud mental de los menores, porque un 70% de los niños que están internados tienen sintomatología depresiva; regulaciones en adopción previo a la ley, y sistemas de disciplina con los niños de los hogares son algunas de las medidas que, a su juicio, no pueden esperar.

Va en su auto al Congreso y paga la bencina de su bolsillo. Está trabajando en unas oficinas provisorias en Providencia, mientras se asignan los fondos destinados a su rol: Defensora de la Niñez.

Patricia Muñoz (40, titulada en la Universidad Católica de Temuco, ex jefa de la División de Atención a Víctimas y Testigos de la Fiscalía Nacional) está haciendo camino al andar, porque su cargo es nuevo en el país.

“Cada vez que me entero de más cosas, más urgencias veo”, dice cuando se le consulta por lo que considera que requiere solución inmediata, de acuerdo a lo que ha visto en estos tres meses como defensora de la infancia. Sabe que hay muchas medidas en las cuales se está trabajando y que requieren tiempo, pero estima que hay algunas que no pueden esperar.

Erradicar un protocolo

Primero se refiere especialmente al Sename. Dice que se requieren medidas administrativas específicas, como las posibilidades reales de que los niños que hoy están en hogares tengan de vincularse con sus familias de origen. “Si a un papá le fijan visita entre las nueve y media y las once, ese papá o trabaja o va a ver al niño. Y si pierde el trabajo, nunca va a poder recuperar a su niño porque le van a decir que no tiene cómo mantenerlo. Ese es un aspecto crítico. No puede el Estado privar al niño del vínculo afectivo y relacional con su familia”.

Otro aspecto tiene que ver con el hacinamiento de los niños en residencia y sus condiciones de salud mental. Patricia Muñoz propone “la necesaria adopción de una fuerza de tarea donde se haga una intervención multidisciplinaria liderada por el Ministerio de Salud, con una intervención caso a caso, física y sicológica de los niños, para poder disponer tratamientos acordes a sus necesidades. Y que así eviten la situación tan dramática de la sintomatología depresiva, que alcanza a un 70% de los niños que están internados y que además da cuenta de situaciones muy complejas en términos de la posibilidad de ideación suicida”.

Por último, pide la erradicación del protocolo de contención física en los centros de menores en protección. “Ese protocolo es el que causó la muerte de Lissette. Lo que hicieron esos funcionarios de ponerse encima de la niña es el protocolo de contención. Acá lo que necesitamos es eliminar ese protocolo, que no se ajusta a estándares de derechos humanos”.

De crianza autoritaria a una amorosa

Dentro de las urgencias menciona la inclusión: la necesidad de hacerse cargo y visibilizar la infancia en sus más diversas condiciones: los niños con discapacidad, los niños migrantes, los trans, los que pertenecen a la poblacion LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) adolescente. “Es relevante porque si no somos capaces, como Estado, de mirar esta diversidad, no vamos a tener la capacidad de centrarnos en adoptar las medidas de promoción de los derechos de esos niños, pero también las prevenciones”.

También menciona la urgencia de la promoción y difusión de los derechos y garantías de los niños, niñas y adolescentes, para que tanto los adultos como los menores sepan qué bien se busca proteger y se eduque en ese marco “Necesitamos transitar desde una crianza autoritaria a una crianza amorosa, con ternura, con reconocimiento de los niños, niñas y adolescentes como sujetos de derecho”.

Una denuncia en adopción

Le parece igualmente preocupante que existen 84 casos en los cuales los niños han sido declarados susceptibles de adopción, pero que se mantienen igual en el sistema residencial sin ser entregados en adopción. Habría dos casos de dos niños entre 10 y 6 años que llevarían más de un año y medio en la espera de esta adopción. “Me preocupa porque cuando al niño lo declaran susceptible de adopción le bloquean las visitas con sus familias biológicas. Entonces, este es el peor de los mundos. Porque el niño que está en la residencia tiene la posibilidad de que sus papás lo vayan a ver. Pero cuando está en espera de que lo adopten, como va a ser entregado a otra familia, corta el lazo con su familia de origen. Entonces lo tienen sin que nadie lo vaya a ver. Sin tutores directos capaces de hacerse cargo de la resiliencia”, explica Muñoz.

Además, asegura que una fundación denunció que hay un niño que está hace cinco años en esa situación. “Y eso demuestra que en este tema tenemos que ser capaces de generar, a través de la ley, un proceso lo suficientemente acorde en términos de los tiempos de estos niños”, dice. Ella ya está investigando el caso.

1 HORARIOS MÁS FLEXIBLES
“Si a un papá le fijan visita entre las nueve y media y las once, o trabaja o va a ver al niño. Y si pierde el trabajo, nunca va a poder recuperar a su niño”.

2 SALUD MENTAL
“La adopción de una fuerza de tarea donde se haga una intervención multidisciplinaria liderada por el Ministerio de Salud”.

3 PROTOCOLO DE CONTENCIÓN
“Ese protocolo es el que causó la muerte de Lissette (Villa) (…) necesitamos eliminarlo. No se ajusta a estándares de derechos humanos”.

4 DIFUSIÓN DE DERECHOS
“Necesitamos transitar desde una crianza autoritaria a una crianza amorosa, con reconocimiento de los niños, niñas y adolescentes como sujetos de derecho”.

5 INCLUSIÓN Y DIVERSIDAD
“Si como Estado no miramos la diversidad, no vamos a tener la capacidad de centrarnos en las medidas de promoción de los derechos de esos niños”.

6 DEMORAS EN ADOPCIÓN
“Cuando al niño lo declaran susceptible de adopción le bloquean las visitas con sus familias biológicas. Entonces, este es el peor de los mundos”.

Fuente: El Mercurio