América Latina:  Marzo 2006

 TRAFICO DE NIÑOS Y NIÑAS 

“El tráfico de personas es un delito que en América Latina no se sanciona lo suficiente porque la trata de personas no ha sido colocada aún en la agenda nacional de los países de la región”, sostuvo el representante del secretario general de la OEA, John Biehl, al inaugurar en Venezuela una reunión regional sobre el tema, en marzo pasado.

 El encuentro, denominado “Reunión de Autoridades Nacionales en Materia de Trata de

Personas” fue el primero que se realiza a nivel de continente, en el marco de los temas a abordar por el Departamento de Seguridad Pública de la OEA, institucionalizado por su secretario general, José Miguel Insulza.

 El objetivo de la reunión se centró en el intercambio de experiencias con la idea de concretizar recomendaciones para la próxima asamblea de Ministros de Justicia de la OEA. También se indagó en la manera conjunta de abordar el tema porque junto “con ser una actividad criminal de las más brutales, es un fenómeno que no puede ser resuelto de manera unilateral”, enfatizó Biehl.

 Por su parte, Fernando García Robles, administrador del Proyecto de la Sección contra la Trata de Personas de la OEA, sostuvo que el delito se comete en todos los países de la región bajo tres diferentes modalidades: como origen, tránsito o destino, y que si bien este fenómeno es un grave problema en América Latina, ocurre en todo el mundo; asimismo, que las causas que lo generan son diferentes en los países destino de las que lo provocan en los países de origen. “Entre otras, la necesidad económica, la responsabilidad de mantener a una familia, el abuso físico y sexual, el desempleo y la corrupción”, situaciones de las que se aprovechan personas individuales o bandas criminales para explotar esta forma de esclavitud moderna”.

 El especialista añadió que muchas de las causas enunciadas anteriormente forman parte esencial de la trata de personas que se produce al interior de los Estados, porque ésta no siempre tiene como destino otros países, sino que se da con frecuencia al interior de las naciones, “un tema poco reconocido y abordado en foros internacionales”. También dijo, que aún cuando se han identificado algunas rutas empleadas por los tratantes de personas, no es posible establecer un mapeo definitivo porque no son estáticas, sino que evolucionan dependiendo de las condiciones políticas, sociales y económicas de los Estados. “En esa medida las instituciones de seguridad nacional e internacional tienen que atender el problema”.

 Por último, puso énfasis en que a pesar de la existencia de un instrumento internacional como es el Protocolo de Palermo, firmado y ratificado por casi todos los países de la región, todavía existe un cierto grado de confusión entre trata y tráfico de personas. “El tráfico es, esencialmente, el paso ilegal, sin documentación, de una persona hacia otro país y constituye un atentado contra el Estado correspondiente. Mientras que la trata implica violaciones a los derechos humanos de las personas, toda vez que implica alguna o varias formas de explotación: trabajo forzado, servidumbre doméstica, mendicidad, sustracción de órganos, explotación en conflictos armados y comercio sexual”, precisó Fernando García Robles.

Fuente : Prensa Internacional, marzo 2006

 

De muestra un botón

Honduras.  La Fiscalía de la Niñez de Tegucigalpa dio a conocer públicamente la existencia de redes de tráfico de niños y niñas desde Honduras hacia otros países centroamericanos, con el fin de ser explotados sexualmente en bares y casas de cita donde llegan de manera ilegal. En su denuncia, la Fiscalía, señaló que “existe un corredor ilícito de acceso a Guatemala y es utilizado por traficantes de niñas, que terminan trabajando en bares nocturnos de la vecina nación”. Añadiendo que el Caribe hondureño es uno de los principales pasadizos empleados por los traficantes de infantes en sus rutas ilegales hacia el resto de la región. 

Guatemala. Este es uno de los países donde se concentra el mayor número de personas para ser explotadas. “Muchas de ellas son captadas en Nicaragua, Honduras y El Salvador para llevarlas a Guatemala bajo falsas promesas de trabajo y luego las recluyen como sirvientas o prostitutas”, afirma la representante de la OIM, en Costa Rica. Mientras tanto, la ONG Casa Alianza confirma que la organización atiende 15 niñas víctimas de trata y que en un estudio detectaron 284 establecimientos donde se explotaba a niños y niñas, en Guatemala. En esos lugares encontraron 668 niñas centroamericanos víctimas de trata, donde 116 de ellas eran guatemaltecas.

 En Guatemala no ha habido ningún proceso judicial por trata de personas, sino que la figura empleada generalmente es proxenetismo, abusos deshonestos o explotación laboral. Aún con esta tipificación legal, los procesos que llegan a su fin son pocos.